En la delegación Benito Juárez hay entre 42 y 45 edificios derrumbados por el sismo, 32 con “riesgo inminente” de caer y 21 que registran daños en su estructura, informó a apro el jefe delegacional, Christian von Roerich.

No obstante, esa cifra de inmuebles siniestrados no coincide con la que desde ayer manejó el jefe de gobierno, Miguel Ángel Mancera, quien dijo que eran 38 inmuebles en total en las distintas delegaciones afectadas.

Tan sólo en la delegación Cuauhtémoc, el delegado Ricardo Monreal informó que 27 edificios de desplomaron y 24 están a punto de caer.

En entrevista con esta agencia, el funcionario panista informó que hasta las 18:00 horas de este miércoles tiene el registro de 25 personas muertas y 17 rescatadas, aunque recordó que aún siguen las labores de remoción de escombros en varios sitios siniestrados.

Las colonias con más daños son Del Valle, Narvarte, Portales, Santa Cruz Atoyac, Miravalle, Zacahuitzco, Ermita y Nativitas.

Según su versión, 95% de las estructuras que se vinieron abajo eran “edificios viejos, construidos desde antes de 1985”.

En otros casos, agregó, eran inmuebles antiguos a los que “sólo les dieron una manita de gato, o sea, los remodelaron y les subieron el precio, pero no los apuntalaron en sus estructuras”. Por ejemplo, el que estaba en la calle Bretaña y Palmarola, colonia Zacahuitzco, y que ahora está en ruinas.

Christian von Roerich desmarcó a la delegación Benito Juárez de la responsabilidad por estas irregularidades inmobiliarias, al decir que las demarcaciones no tienen la facultad de emitir licencias de construcción desde 2004. Lo único que pueden hacer, aclaró, es verificar que las construcciones o remodelaciones cumplan con el programa de Protección Civil y el Reglamento de Construcciones de la capital.

Entonces, señaló a la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda (Seduvi) y al Instituto de Verificación Administrativa (Invea) por permitir este tipo de obras irregulares y de riesgo.

El exdiputado local informó que la delegación ha recibido más de 500 solicitudes de vecinos para que personal especializado acuda a sus casas a valorar las afectaciones tras el temblor.

Al respecto, ofreció las cuentas oficiales de redes sociales @DelegacionBJ en Twitter y Delegación Benito Juárez en Facebook para que los vecinos envíen una foto de los daños en sus viviendas y soliciten la presencia de especialistas en Protección Civil y Directores Responsables de Obra (DRO) para que realicen un dictamen técnico y determinen si las pueden habitar o hay que desalojarlas.

El jefe delegacional agregó que desde ayer en la tarde operan brigadas de ayuda y vehículos de construcción en distintos puntos de la demarcación, en colaboración con personal de los gobiernos capitalino y federal, además del “valioso apoyo de los vecinos”.

Además, se instaló un albergue en el Deportivo Benito Juárez y un centro de acopio en las avenidas Cuauhtémoc y Municipio Libre.

Por último, llamó a los voluntarios a no hacer caso ni difundir falsas alarmas de edificios caídos y que, si no tienen urgencia de salir a la calle en sus autos, mejor se quede en su casa.

“Agradecemos la voluntad de ayudar, pero si no tienen conocimiento de labores de rescate, mejor no vayan. Ya hay suficientes voluntarios y esto se puede salir de orden”, afirmó.

Muchas manos y falsas alarmas

En un recorrido realizado esta mañana por los diversos puntos afectados en la delegación, se pudo observar a cientos de ciudadanos que desde temprano salieron a las calles a ayudar en las labores de acopio y clasificación de víveres, así como de remoción de escombros.

Sobre los ejes 5, 6, 7 y 8 fue común observar a camionetas y autos particulares transportando a hombres y mujeres dispuestos a ayudar en las tareas de rescate o bien, con botellas de agua, alimentos, material higiénico y médico, entre otros.

En la avenida División del Norte, debido a los múltiples cortes a la circulación, era más la gente de a pie, en bicicletas o motocicletas que ofrecía su ayuda. Sin embargo, en muchos de los casos ésta era rechazada porque ya había suficientes personas ahí o porque se necesitaba gente en otros lados.

Dicha situación ocurrió en la calle Petén, entre Zapata y Tajín, donde un edificio se vino abajo. En el lugar, cientos de personas hicieron cadenas humanas para remover y sacar escombros y depositarlos en camiones. Sin embargo, alrededor de las 13 horas, los organizadores ampliaron la zona acordonada y pidieron a la gente regresar más tarde a relevar a los que en ese momento laboraban.

“¿Dónde es la emergencia?”, preguntaron unos jóvenes que, amontonados en un auto compacto, buscaban un edificio ubicado en División del Norte y la calle Américas, pues en mensajes transmitidos por WhatsApp y redes sociales se corrió la falsa alarma de que se había derrumbado.

Sin embargo, al llegar al lugar, se observó que el edificio estaba aún en su lugar, aunque sí con daños evidentes. Lo único que ocurrió fue que empleados del inmueble acudieron a recoger algunas cosas, escucharon ruidos raros y salieron apanicados.

Fuente: http://www.proceso.com.mx/

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